Cuando aplicamos capacidades digitales a nuestros procesos, bienes y recursos para mejorar su eficiencia, estamos mejorando el valor del producto o servicio final que ofrecemos. Además, estaremos gestionando el riesgo de forma más segura, descubriendo nuevas oportunidades y fuentes de generación de ingresos.

¿Cómo se le llama a esto? Se trata de transformar digitalmente un negocio.

Así, en una era como la actual, donde lo digital ha demostrado ya su enorme potencial, queremos hablaros acerca de qué es transformación digital, cómo se implementa y cuáles son las principales ventajas en aquellas empresas que apuestan por ella para ganar competitividad en un mundo cada vez más tecnológico.

1. ¿Qué consideramos transformación digital?

La transformación digital puede darse de diferentes formas y en diferentes grados en todas las áreas de una empresa, integrando distintas maneras de operar y brindar valor a los clientes. De esta forma, es necesario que se produzca junto con esta transformación, un cambio cultural, ya que requiere que los miembros de la organización desafíen continuamente su “status quo”.

A día de hoy, un cambio de este tipo viene producido por la explotación de datos y dispositivos relacionados entre sí. Por lo que la pieza clave en esta transformación vendrá dada por un enfoque en el valor del análisis de datos. Esto implica la reelaboración de productos, procesos y estrategias, aprovechando la existencia de tecnología digital.

Las organizaciones que comprendan la importancia de analizar y trabajar sus datos, evitarán desaparecer en la era digital. Y es que innovar y generar nuevas ideas a partir de la computación en la nube, tecnología de la información, plataformas móviles, machine learning e inteligencia artificial, significa una transformación digital que les permita crear mejores experiencias en los clientes.

Seguir el ritmo a las demandas emergentes posibilita competir en un entorno cambiante, por lo que podemos considerar que la transformación digital es imprescindible en cualquier empresa que quiera evolucionar y adaptarse a las nuevas necesidades, o incluso podríamos decir que sería necesaria para toda aquella organización que desee sobrevivir.

Así, explorar los datos que dispone una empresa, significa encontrar nuevos significados y respuestas a preguntas que ni nos hacíamos, alimentando el ciclo de datos continuos y valiosos para una mejor visión global que nos permita tener más claros los objetivos empresariales y la toma de decisiones.

2. ¿Cómo podemos llevar a cabo una transformación digital?

Como hemos visto, la evolución de una organización hacia lo digital se sostiene sobre cuatro cimientos esenciales: tecnología, experiencia del cliente, cultura empresarial y objetivos de negocio, cambiando nuestra manera de pensar y de trabajar, e incluso de vivir.

La digitalización de todo aquello que pudiéramos imaginar está ocurriendo, y en lugar de sentirnos abrumados al pensar que se trata de un cambio radical, debemos ser conscientes de la magnitud de este potencial asumiendo que podemos realizar pequeños cambios de forma paulatina. Esto nos permitirá poco a poco acercarnos a aquellos objetivos digitales alineados a nuestras capacidades y necesidades.

Para ello, todos los miembros de la organización deben trabajar y esforzarse por una misma meta, por lo que se deberá impulsar formas de trabajo productivas y flexibles que retengan el talento y lo fomenten.

¿Cómo se puede conseguir esto? Mediante un liderazgo innovador que sea capaz de aportar ideas nuevas sin miedo a fracasar. La transformación digital no tiene por qué considerarse un cambio caótico, sin embargo, sí necesita de una mentalidad abierta a la renovación, abandonando esa zona de confort a la que muchos están acostumbrados.

El miedo al cambio suele ser el mayor enemigo de la transformación digital, por lo que se deberá contar con personas dispuestas a formarse digitalmente, con capacidad de autoaprendizaje, creativas, comunicativas y orientadas al cliente.

Entended que la transformación digital en sí no es un objetivo, si no una estrategia. Esta estrategia es el camino a seguir para adaptarse al panorama tecnológico actual y a las tendencias de negocio basadas en estrategias de conectividad, por lo que en muchos casos puede suponer un cambio en el modelo de negocio. Así que pregúntate: ¿estoy realmente dispuesto a adaptarme?

3. ¿Qué ventajas proporciona a las empresas la transformación digital?

Es innegable que todo cambio puede suponer un esfuerzo, y en este caso no será diferente. Sin embargo, el hecho de incorporar la digitalización en todos los procesos de una empresa, también genera ventajas competitivas a corto y largo plazo. Os contamos las que consideramos más relevantes:

3.1. Mayor eficiencia de los procesos

Es un hecho: la transformación digital supone ahorro económico a largo plazo debido a la automatización de procesos. Se agilizan los procesos, se optimiza la gestión del tiempo y se favorece un mayor rendimiento, simplificando tareas rutinarias.

El tiempo “libre” que nos deja esta optimización nos permite dedicarnos a pensar y ejecutar procesos que realmente necesiten participación humana. Y es que, según un estudio realizado por el instituto tecnológico de Massachusetts, las empresas más tecnológicas son más rentables y tienen clientes más satisfechos.

3.2. Promoción del trabajo colaborativo y la comunicación interna

En una empresa donde todo se conecte y retroalimente digitalmente, la comunicación fluye y se mueve en todos los sentidos, haciendo sentir a los miembros del equipo más conscientes, comprometidos y conectados con la razón de ser de la empresa.

Si deseas trabajadores implicados, ponte al nivel de sus exigencias y hazles sentir parte de la organización, son lo más parecido a tu target, por lo que deberás tenerlos en cuenta durante todo proceso.

3.3. Capacidad de respuesta rápida en un entorno cambiante

La transformación y la innovación van de la mano. Mientras la tecnología proporciona nuevas habilidades y procesos de negocio, se favorece la innovación y el impulso de ideas. La flexibilidad y rapidez que ofrece la tecnología nos permite ser entes proactivos que se anticipan a las nuevas tendencias.

3.4. Nuevas oportunidades de negocio gracias al análisis de datos

Los procesos complejos se pueden medir, lo que supone una visión más amplia a la hora de tomar decisiones. Si todo lo que se puede medir se puede mejorar, ¿por qué no medir de forma periódica cómo evoluciona nuestra empresa? Podrás definir qué se está haciendo bien y qué no tan bien.

3.5. Mejor experiencia del cliente y su relación con la marca

Digitalizar algunos procesos de la empresa aumenta los niveles de retención de clientes. ¿Por qué creéis? Los canales digitales (redes sociales, foros, webs, blogs…) te permiten relacionarte con tus clientes de manera más fácil y dinámica, por lo que es más sencillo conectar emocionalmente con tus buyer persona.

4. Transformación digital: proceso progresivo pero constante

Hemos visto cómo la transformación digital debe ser un proceso progresivo pero constante, ya que si quieres seguir compitiendo en un mercado cada vez más exigente y cambiante, no puedes posponer la renovación de tu empresa.

De esta forma, si eres emprendedor, empresario, estás a cargo de alguna organización, o simplemente quieres hacer una idea realidad, no dudes en buscar ayuda y rodearte de personas que te ayuden a ser mejor.

En la diversidad se encuentra la virtud, por lo que crear un equipo de personas que aporten su visión puede ser el gran punto diferenciador que haga de tu negocio, algo único.